Teniendo en cuenta que este es un proyecto social y no productivo, la
sostenibilidad de los telecentros rurales en el corto plazo pasa por el
apoyo económico (financiamiento) de las municipalidades en la operación y
mantenimiento de los telecentros; en cuanto al acompañamiento, monitoreo y supervisión se da por parte del INICTEL-UNI.
Si bien durante el tiempo que se lleva ejecutando la actividad los costos de operación y mantenimiento no han sido costeados por los ingresos directos generados por los Telecentros, las Municipalidades han sido de vital importancias pues ellas, viendo la necesidad de información y tecnología de sus pobladores han sido el principal soporte económico para que los Telecentros continúen en el tiempo, contemplando al telecentro como una biblioteca digital, con mayor accesos y utilidades.
Con la finalidad de lograr una total sostenibilidad en el mediano y largo plazo, producto de los ingresos generados por los telecentros, se apuesta por una capacitación intensiva a la población beneficiaria con los telecentros, con la finalidad de brindar los conocimientos necesarios que generen la futura demanda por los servicios brindados en los telecentros.
Finalmente, durante cada fin de contrato con la operadora de telecomunicaciones surge desconcierto, entre las autoridades ediles, para contratar, pero la organización y presión de los actores locales impulsan un nuevo contrato.
El 2006 solo 2 municipalidades incluyeron en su presupuesto participativo del 2007 los gastos que demanda el telecentro rural (pago personal, pago de mensualidades a operador, etc.), para este año se preve que las municipalidades programen en su presupuesto del 2008 determinado presupuesto que es solicitado por las organizaciones sociales de base de acuerdo a sus necesidades.